Una verdad incuestionable sobre cómo funcionan los concursos de publicidad

Una verdad incuestionable sobre cómo funcionan los concursos de publicidad

Agosto 2018

¿Cómo funcionan los concursos de publicidad?

Hoy en el blog de R* Publicidad contamos con el artículo de opinión de nuestra compañera Maria Molero, Directora de Nuevo Negocio en nuestra agencia. A través de su gran experiencia en el sector nos va a trasladar su parecer sobre cómo funcionan los concursos de publicidad en la actualidad.

En mayo de 2017, en el encuentro organizado por  La FEDEFélix Muñoz, un reconocido miembro en el sector de la publicidad y marketing y ahora consultor nos dio su opininión sobre cómo funcionan los concursos de publicidad:

“Las agencias habéis estado muy torpes, habéis regalado vuestro producto. Yo soy un gran anunciante. Puedo coger a las 10 mejores agencias y hacer que dediquen tres meses para mí; y que me presenten sus ideas fantásticas y gratis. Se tienen que hacer valer”

Y eso que como dijo Pablo Alzugaray en el mismo encuentro.

La situación en  España es mejor que en otros países, ya que aquí ya se remunera el 35% de los concursos, según datos de Scopen de 2016”

Pero la realidad es que, aunque hay un acuerdo de procedimientos entre anunciantes y agencias sobre como funcionan los concursos de publicidad, en el que se prevé una remuneración de entre 500 y 4.500 euros, dependiendo del presupuesto del anunciante, la situación no ha mejorado en absoluto.

Más de un año después del encuentro de la FEDE, las agencias, pequeñas, medianas o grandes, seguimos igual.

La cruda realidad sobre los concursos de publicidad

Se dan casos en los que anunciantes nos piden por escrito cómo deben presentarse estas ideas en formatos específicos. Te dicen que entregues maquetas, cuñas de radios, gráficas a tamaño concreto…. Y las agencias entramos en este juego. Con la esperanza de ganar, desarrollamos las propuestas creativas en todas aquellas ejecuciones que requiere el “posible cliente”. Asumimos el coste en la producción de las piezas, todo con la esperanza de ganar el cliente.

El doble mortal del anunciante pasa cuando después de requerir el trabajo gratuito de las agencias, se declara desierto el concurso. Ninguna le ha encajado.  Ya sea tu agencia la que gana o no, supone un sentimiento de impotencia saber que ha habido decenas de profesionales trabajando, enfocados a dar lo mejor de sí mismos con la esperanza de ganar el trabajo y el resultado final es que el anunciante declara desierto el concurso.

Es triste que esta situación se siga produciendo en este mundo de los concursos. Pero lo más penoso, no es lo que los anunciantes están haciendo. Lo peor es el juego en que las agencias hemos entrado.

Es verdad que nadie nos obliga a entrar en el concurso, pero si lo hacen las demás… ¿cómo no voy a entrar en el juego con la “esperanza de ganar el cliente”?

Poner en valor correcto el trabajo y las ideas

Es importante que las agencias de publicidad nos hagamos valer. Regalar nuestro trabajo, con la esperanza de conseguir un cliente no debería ser una opción. Esto solo conlleva a que al final, baje la calidad y resultado de los trabajos presentados.

Como el trabajo de un artesano lleva tiempo, dedicación y sapiencia acumulado a lo largo de los años, ocurre lo mismo con la publicidad. Todo eso tiene un precio que se ha de pagar. La otra opción es recurrir al amigo de un tío que tiene un primo que hace cosas de esas de anuncio y obtener resultados como estos:

En R* publicidad somos unos apasionados por el mundo de la publicidad y llevamos la Creabilidad por bandera. Siempre buscamos la mejor manera de hacer crecer los anunciantes que trabajan con nosotros. Por eso creemos en la importancia de establecer unas reglas de juego justas tanto para anunciantes como publicistas. Tan mal están los anunciantes que se aprovechan queriendo que las agencias peleen a navajazo por una cuenta como aquellas agencias que venden gato por liebre.

Y por eso desde este pequeño rincón en el blog de la agencia en la que actualmente trabajo, expreso mi opinión, como profesional con muchos años de experiencia en este sector, y pido la unión de todas las agencias, independientemente de su tamaño, para exigir una retribución fija que acordemos  de verdad entre anunciantes y agencias, en cualquier concurso, público o privado que el anunciante tenga a bien lanzar al aire.

El trabajo de una agencia, nuestro trabajo, no se regala.