El cuñadeo en el Social Media y la Comunicación

El cuñadeo en el Social Media y la Comunicación

Mayo 2015

España es un país de cuñaos, no podemos negarlo. Somos una nación en la que el más pintado es seleccionador nacional de fútbol, presidente del Gobierno… y experto en Social Media y Comunicación. Porque sí, amigos míos, el hecho de aprender a escribir cuando aún somos tiernos infantes hace que muchos nos creamos con la potestad de poder decir abiertamente: “yo sé redactar”.

A ese sumo acto de cuñadeo sumémosle ahora la variable de la gratuidad de las redes sociales. Un universo al alcance del Smartphone en el que, quien más y quien menos, se ha adentrado alguna vez para estar informado de lo que se cuece por el mundo, consultar las fotos vacacionales de los pies del compañero/a de oficina o chafardear sobre la actualidad de amistades o ex parejas.

De la mezcla de ambas cosas obtenemos un peligroso cóctel que, llevado al ámbito profesional, nos lleva al tristemente campo de la infravaloración del trabajo en el campo de las redes sociales y/o la comunicación corporativa.

No nos engañemos. Si día sí y día también nos enfrentamos a personas que se lanzan a dar –e intentar imponer como verdad absoluta– su opinión sobre un concepto creativo, una gráfica, un copy o el mejor de los diseños, ¿qué esperamos cuando presentamos una nota de prensa, un post para un blog o una planificación de contenidos en RRSS?

Puede que los primeros responsables seamos nosotros mismos. Puede que el primer paso debiera llevarnos a los plumillas, copys, community manager y, en definitiva, redactores en general, a hacer un primer avance de pedagogía de puertas para adentro. Y es que no es fácil, por ejemplo, hacer entender a nuestros propios compañeros que detrás de un tuit, o una respuesta a un usuario en la red, hay algo más que el capricho de quien lo escribe. O que la redacción de una nota de prensa conlleva un lenguaje y un tipo de mensaje un tanto especial, porque no está dirigida al mismo público que tu magnífica campaña publicitaria, sino a otros profesionales –en la mayoría de casos, expertos en el sector– que necesitan que les cuentes algo nuevo, de forma rápida y, a poder ser, facilitándoles su posterior trabajo de redacción.

Tal vez así consigamos terminar con los “si eso lo haces en cinco minutos” o aquellos “además de la planificación de contenidos, me haces media docena de estrategias de comunicación, cuatro notas de prensa para que te las publiquen todos los medios y…” que a más de uno le resultarán familiares.

La verdad es que se trata de una empresa cuando menos hercúlea, y más si tenemos en cuenta que, en este país de cuñaos en el que tras cada esquina se esconde una persona que siempre sabe más que tú –sea de lo que sea–, el sector de la comunicación y más todavía el de las redes sociales son el hábitat natural para que el cuñao de turno demuestre, sin pudor, sus infinitos conocimientos y te suelte lindezas como: “Pero… ¿Periodismo sigue siendo una carrera?” o “¿y te pagan por poner cuatro cosas en Facebook? Pues eso lo hago yo con el mío y no me ha hecho falta estudiar cinco años de carrera y un máster”. España: país de cuñaos.

José Manuel López es responsable de Social Media y Comunicación en R*