¿Qué son los adblockers y cómo afectan a la publicidad?

¿Qué son los adblockers y cómo afectan a la publicidad?

Septiembre 2018

adblockers y agencias de publicidad

¿Qué son los adblockers?

Los adblockers son aquellas aplicaciones o programas que podemos instalar en nuestro ordenador o navegador para así poder bloquear la publicidad en Internet. Esto conlleva que sean adorados por unos, (internautas) y odiados por otros (anunciantes). Desde su nacimiento, los adblockers han ido creciendo en popularidad ya que de esta forma uno puede navegar libremente por las webs sin que le aparezca constantemente publicidad. Esto ha supuesto un quebradero de cabeza para el mundo de la publicidad digital, porque directamente la anula, y como es sabido por todos en el mundillo, “si no te ven no existes”.

¿Por qué surgen los adblockers?

Normalmente cuando algo rompe el statu quo tiende a generar polémica. Y esto es lo que ha pasado con los adblockers. Pero antes que tildarlos como el mal personificado hay que pararse a pensar por qué existen. Como tantas otras cosas, nacen de una necesidad que alguien quiere cubrir. En las webs primigenias, la publicidad era algo secundario. Fue poco a poco con el crecimiento de Internet y las webs 2.0 cuando crecieron más y más hasta hacer casi imposible una navegación tranquila por Internet.

Es cierto que con el paso del tiempo la tendencia a que infinidad de pop-ups nos asalten ha disminuido. Pero aunque sea un poco más sutil la publicidad intrusiva y que genera rechazo por parte del usuario sigue estando ahí. Puede que un poco más discreta, pero nadie está libre que haya un anuncio que le persiga haya por donde navegue.

La publicidad en Internet es necesaria

Es importante ser conscientes que todas aquellas páginas que hay en Internet y que nos facilitan tanto la vida en nuestro día a día, ya sea para información, entretenimiento, a nivel laboral, de algo tienen que vivir. Para eso se puede optar por diferentes modelos, el pago a través de darse de alta a un servicio premium, que puede llevar múltiples ventajas como la ausencia de publicidad (por ejemplo, Spotify). También está la posibilidad de financiarse a través de campañas de donativos, como las que hace Wikipedia. La otra es la cesión de espacios publicitarios para poder financiar su mantenimiento.

Pero que la publicidad sea necesaria no es motivo para ametrallar al usuario. Las webs que ceden sus espacios tienen que ser conscientes de dar un equilibrio entre visibilidad y usabilidad. Si la web no es cómoda para navegar, el usuario directamente no la visitará. Por su lado el anunciante ha de crear anuncios que atraigan la atención del usuario, pero no a cualquier precio. Y por su parte el usuario tiene que ser consciente que el modelo de “todo gratis” no es sostenible. De una manera u otra se necesitan ingresos para poder llevar a cabo un servicio. Lo importante que se haga de una parte honesta y transparente y para ello creemos que la nueva RGPD va a ayudar en este sentido.

¿Son enemigos o aliados de la publicidad los adblockers?

La respuesta a esta pregunta es compleja y como tantas otras cosas en la solución suele estar en un termino medio. Y es que por parte del usuario ya no es solo el tema de usabilidad a la hora de navegar, hay que tener en cuenta como la publicidad afecta en los tiempos de carga de las webs y el consumo de datos. En este punto el sector de la publicidad tiene la posibilidad de diferenciarse de aquellos que hacen mala praxis. Por ejemplo alguno de estos programas están incluyendo programas de anuncios aceptables, donde a través de comisiones independientes se evalúan y certifican como anuncios de calidad y responsables.

Especialmente interesante es como determinadas empresas tecnológicas se están decantando por los bloqueadores. Sin ir más lejos Apple ha pasado a permitirlos en iOS y OSX. En el otro lado de la balanza, los adblockers tienen un fuerte enemigo en empresas como Google o Facebook, de las cuales gran parte de su negocio se basa en la publicidad.

¿Quién tiene la razón?

Será interesante ver cómo avanza el debate en este sentido, ya que a día de hoy no se vislumbra una solución clara en favor de un bando u otro. Cada uno tiene su parte de razón, campo de mejora para avanzar y por donde buscarle las cosquillas al contrario. De todas esta situación al final va a depender bastante el usuario final, que a fin de cuentas es el premio gordo final. Aquél que consiga que este se sienta cómodo y satisfecho será el que gane la guerra.

En R* lo que tenemos claro es que nuestra gente de medios se encarga de planificar con objetivos que satisfagan las necesidades del anunciante pero sin olvidar al usuario de este tipo de medios para respetarle como consumidor,  no saturarle y generarle rechazo hacia las marcas con las que trabajamos. Ese es nuestro objetivo y lo llevamos a cabo día a día.